
Corrección de golpes y abolladuras en la carrocería mediante procesos de enderezado.
Alineación de piezas metálicas para recuperar la forma original.
Preparación de superficies (lijado, aplicación de masilla y primer).
Pintura completa o parcial con acabado uniforme y protección contra corrosión.
Pulido final para dar brillo y mejorar la estética del vehículo.